no te apures para llegar a casa, no es ahi donde queres estar


sonrio cuando aparece el descontento
aplaudo cuando quiero que algo se termine
me siento cuando quiero irme
y siguen diciendome que todo esta bien

agradezco cuando estoy incomodo
comparto si me siento culpable
planifico cuando estoy desesperado
y pienso cuando no hay salida.
se agota mi mundo, al vivirlo todos los dias.

Siempre hay un eco atrás de todo.

Como estas?

Usted me ve tal cual

como me gusta sentirme.

No,

no me encuentro mal,

digamos que tampoco me encuentro bien.

Estoy en donde me gusta estar,

que es el lugar de los incredulos, sabe?

dura muy poco y por eso tengo esta cara

evita que me lo arrebaten.

yo no le pregunto a nadie como se siente o en que anda a no ser que se sienta bien,

en caso contrario seria extenderme demasiado.

Arrepentimientos, muchos, cuando los tengo.

Melancolia? nostalgia? ese dolor suave y gentil que brota como una alergia y endurece mi estomago mientras recostado de espaldas veo caer la tarde y no tengo siquiera la fuerza necesaria para expulsar la tristeza por los ojos?

como el arrepentimiento es parte de mi inquieta voluntad, es mas comodo entonces para mi llorar.

Si pudiera decidir que ser, elegiria ser inmune, pero no a la muerte, que me abraza con su redencion y su promesa desconocida,

quisiera ser inmune a la propaganda y al juicio.

pero a mi propio juicio,

no el de los demas, que es el que tan bien construye mi personalidad.

mejorarme? si, anulandome, un recipiente que contenga liquidos, pues no creo en la presencia indefinida de las cosas solidas.

volar? es cosa de todos los dias, lo que quisiera es eliminar la sensacion

de vertigo

que siento

cuando no tengo la voluntad

necesaria

para amar todo el tiempo

mueran con los lentes puestos

el ultimo mosquito vivo
tiene provisiones para aguantar
incluso la lluvia mas fria
le sirve de alimento.

Se esconde en los rincones de mi pieza
le escucho susurrar cuando me acuesto
ya es comun, me acostumbro, aunque me mantiene atento.

mañana compro una frazada
abro toda la ventana.
y dejo que del mundo se encargue.

es mi sangre que yo solo consumo!
le diria a
ese insecto, que representa el devenir
que lindo el verano
el viento
la humedad.
el otoño
el color
los recuerdos
que dejan
los ojos quietos.
el verano
el frio
el viento
el verano
el verano!
el invierno
el rapido pasar del dia
a la noche.
la musica
los nervios.
dan ganas de vomitar
al verano de adentro
durante el invierno
que desde afuera o de donde sea
por dentro me invade

tengo la certeza
tal vez sólo por momentos, (es muy confuso afirmar que se pierda)
de que me muevo.
y que lo hago, como puedo.
es que encuentro las cosas
demasiado fragiles, resbalosas
llegan y chocan, sin tocar el fondo
como desde una cascada (no hacen ruido,
si se las escucha
desde arriba)
su pendiente es de origen incierto,
e impulsada por una especie de viento
baña toda la prolongacion de la la caida, por fragmentos,
sobre las rocas, casi siempre todas juntas,
apiladas, y quietas como cuerpos muertos
y por ser muchas,
decoran el desierto en su mayoria.

la memoria de algunos eventos no nos pertenece.
cuando tiene una lengua de fuego
debe apagarla seguido, si tiene que dormir
y cuando eso sucede, el ataque sobre todo, con palabras, generalmente lo niego.

Usualmente ella descansa, reposa los ojos, sobre ese fondo negro, donde se distingue en la penumbra, un abismo con forma de burbuja.
y pronto deja de ser temprano,
la luz pinta en los reflejos una montaña, con forma giratoria, como el cuerpo de una serpiente
su apariencia parece contundente.
es otra excusa, para mostrar los dientes
y despertar la ira, o el humor apasionado
contra aquel, que se parece al otro.

yo tengo la certeza
de que se mueve
y de hecho lo hace, como puede
pero choca y lastima
no hay otro remedio que defenderse.
cuando esa que tiene lengua de fuego
no tarda en decir cosas horribles.
El oficial dio un rodeo completamente inutil y aproximandose por un costado de la gran vereda me saco la camara y dijo:
que hiciste?
yo respondi:
registre lo que ya se ha hecho

El agente obstinado miro las fotos, enseguida me devolvia la camara y se retiraba.
momentos despues, despertaba de mi delirio y comprendia entonces la ineficacia del lenguaje.